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Grupo Valdés: Valdés Packaging Plásticos Valdés

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Guía técnica

Termoconformado de plásticos: qué es y cómo funciona

Todo lo que necesitas saber sobre el proceso que convierte una lámina de plástico en barquetas, bandejas, tapas y blísteres: pasos, tipos, materiales, ventajas y límites, explicado por un fabricante.

Qué es el termoconformado

El termoconformado (también llamado termoformado) es un proceso de transformación de plásticos que consiste en calentar una lámina termoplástica hasta que se vuelve maleable y darle forma sobre un molde mediante vacío, presión de aire o asistencia mecánica. Al enfriarse, la lámina conserva la geometría del molde; después se recorta el contorno y la pieza queda terminada.

A diferencia de la inyección o el soplado, que parten de granza fundida, el termoconformado parte de un semielaborado: la lámina. Eso lo convierte en la técnica ideal para fabricar piezas de pared fina, gran superficie y muy poco peso: estuches, blísteres, bandejas, barquetas, tapas, vasos o tarrinas.

En una frase: los plásticos termoconformados son envases y piezas obtenidos al moldear con calor una lámina de plástico. Son ligeros, económicos en material y, cuando se fabrican en monomaterial, fáciles de reciclar.

El proceso de termoconformado paso a paso

En una línea de termoconformado de envases, todas las fases ocurren de forma continua y automatizada. La lámina entra en bobina por un extremo y los envases salen apilados por el otro.

1. Alimentación de la lámina

La bobina de lámina —de PET, PP u otra estructura— se desenrolla y avanza sujeta por cadenas laterales. El material, su espesor y sus capas se han definido previamente en función del producto a envasar: es la decisión que más condiciona las prestaciones del envase final.

2. Calentamiento

La lámina pasa por un horno, habitualmente de infrarrojos, que la calienta por ambas caras hasta su temperatura de conformado. No se funde: se reblandece lo justo para poder estirarse. Los materiales amorfos como el PET admiten una ventana de temperatura amplia; los semicristalinos como el PP exigen un control mucho más fino.

3. Conformado

El molde se cierra sobre la lámina caliente. El vacío la succiona contra la cavidad, el aire comprimido la empuja desde el lado opuesto y un contramolde (pistón de preestirado) la acompaña para repartir el material hacia el fondo y las esquinas. El molde, refrigerado, enfría la pieza en segundos.

4. Troquelado

Un troquel corta el contorno de cada envase y lo separa del resto de la lámina. La precisión del corte determina la calidad de la pestaña sobre la que después se soldará el film de tapa.

Troquelado en nuestra línea de termoconformado

5. Apilado, control y embalaje

Los envases se apilan, se cuentan y se embalan automáticamente. El sobrante de lámina —el esqueleto o recorte— se tritura y se recupera. En Valdés, todo el recorte de producción se reintroduce en el ciclo del plástico para su reciclaje y revalorización.

Ver el proceso animado

Tipos de termoconformado

Según cómo se da forma a la lámina

  • Termoconformado al vacío. La lámina se adapta al molde únicamente por succión. Es la variante más sencilla; adecuada para formas suaves y poca profundidad.
  • Termoconformado a presión. Además del vacío, se aplica aire comprimido sobre la cara opuesta. Reproduce mejor los detalles, las aristas y las texturas del molde y permite ciclos más rápidos.
  • Termoconformado con asistencia mecánica. Un contramolde preestira la lámina antes de aplicar vacío y presión. Es imprescindible en envases profundos para conseguir un reparto de espesores homogéneo.

En la fabricación de barquetas alimentarias lo habitual es combinar las tres acciones en el mismo ciclo.

Según el espesor de la lámina

  • Lámina fina (bobina). Espesores normalmente por debajo de 1,5 mm, alimentados en continuo. Es el terreno del envase: barquetas, tapas, blísteres, vasos. Aquí trabajamos en Valdés.
  • Lámina gruesa (plancha). Planchas cortadas de varios milímetros para piezas técnicas: carcasas, interiores de frigoríficos, paneles de automoción o bandejas industriales reutilizables.

Según el molde

  • Molde negativo (hembra). La lámina se introduce en una cavidad. La cara exterior del envase copia el molde, y el borde superior queda con el mayor espesor: lo que interesa para una pestaña de sellado rígida.
  • Molde positivo (macho). La lámina se estira sobre un relieve. El fondo conserva más espesor y la cara interior es la de mayor definición.

Ventajas y límites del termoconformado

Ventajas

  • Ligereza. Paredes muy finas: se envasa lo mismo con menos gramos de plástico.
  • Barrera integrada. La lámina puede ser multicapa (por ejemplo PET/EVOH/PE), de modo que la protección frente al oxígeno viaja dentro del propio material.
  • Moldes más sencillos. Trabajan a baja presión, por lo que son más económicos y rápidos de fabricar que los de inyección.
  • Desarrollo ágil. Cambiar la altura de una barqueta manteniendo la huella es relativamente sencillo: de ahí las familias con muchas capacidades sobre un mismo formato.
  • Alta productividad. Moldes multicavidad y ciclos cortos para grandes series.
  • Transparencia. Con PET se consigue un brillo y una claridad difíciles de igualar.

Límites que conviene conocer

  • El espesor no es uniforme: la lámina se adelgaza al estirarse, sobre todo en esquinas y zonas profundas. Un buen diseño lo compensa con nervios y radios adecuados.
  • Solo una cara del envase copia fielmente el molde, y no admite detalles tan complejos como la inyección (roscas, bisagras, clips integrados…).
  • El proceso genera recorte. No es un residuo si, como en nuestro caso, se recupera y recicla.

Termoconformado vs. inyección: cuál elegir

No hay una tecnología mejor que otra: depende del producto, la serie y las prestaciones. En el Grupo Valdés fabricamos con ambas, así que nuestra recomendación no está condicionada por la máquina.

CriterioTermoconformadoInyección
Materia primaLámina (mono o multicapa)Granza fundida
Peso del envaseMuy bajo, paredes finasMayor, paredes más gruesas y rígidas
Barrera al oxígenoIntegrada en la lámina (EVOH)Requiere soluciones específicas
Reparto de espesoresVariable según el estiradoControlado y constante
GeometríasFormas abiertas: bandejas, tapas, blísteresFormas complejas, cierres, asas, roscas
Coste y plazo del moldeMás bajosMás altos
DecoraciónColor de lámina, etiqueta o fajaEtiquetado en molde (IML) de alta calidad
ReutilizaciónPensado para un solo uso reciclableApto para envases reutilizables

¿Tu proyecto encaja mejor en inyección o soplado? Consulta el catálogo de Valdés Packaging (envases alimentarios inyectados con IML) y de Plásticos Valdés (inyección y soplado de termoplásticos).

Termoconformado, termoformado y termosellado: no son lo mismo

Son tres términos que se confunden a menudo:

  • Termoconformado y termoformado son sinónimos: ambos nombran el proceso de dar forma a una lámina con calor.
  • Termosellado es la operación de cerrar un envase soldando con calor un film de tapa sobre su pestaña. Una barqueta termosellable es la que está diseñada para cerrarse así, independientemente de que se haya fabricado por termoconformado o por inyección.
  • Una termoformadora (o línea form-fill-seal) es una envasadora que forma el envase, lo llena y lo sella en la misma máquina. La alternativa es trabajar con barquetas preformadas, como las nuestras, en una termoselladora: más flexibilidad de formatos y cambios rápidos.

Aplicaciones de los plásticos termoconformados

En alimentación, los envases termoconformados están presentes en casi todos los lineales de refrigerado: pescados y mariscos, ahumados, platos preparados, frutas y verduras cortadas, quesos, untables, pastelería o alimentación para mascotas. Fuera de la alimentación, la misma técnica produce blísteres farmacéuticos y de ferretería, bandejas de transporte para la industria, estuches de cosmética o macetas y bandejas de semillero.

En sectores te contamos qué estructura de material encaja con cada tipo de producto, y en envases termoconformados tienes las medidas de todas nuestras referencias.

Glosario del termoconformado

APET
PET amorfo. Transparente, rígido y brillante; el material más usado en barquetas para producto refrigerado.
PP
Polipropileno. Ligero y resistente al calor: apto para microondas, llenado en caliente y pasteurización.
EVOH
Copolímero de etileno y alcohol vinílico. Capa muy fina que aporta alta barrera al oxígeno.
PE
Polietileno. En láminas PET/PE actúa como capa soldable que facilita el termosellado.
MAP
Atmósfera modificada: se sustituye el aire del envase por una mezcla de gases que alarga la vida útil.
Coextrusión
Fabricación de una lámina con varias capas de distintos materiales en una sola operación.
Contramolde
Pistón que preestira la lámina antes del conformado para repartir mejor el espesor.
Pestaña de sellado
Borde plano perimetral de la barqueta sobre el que se suelda el film de tapa.
Film de tapa
Lámina flexible que cierra la barqueta. Puede ser de soldadura firme o pelable.
Desapilado
Separación automática de las barquetas apiladas en la línea de envasado.
Recorte o esqueleto
Sobrante de lámina tras el troquelado. Se tritura y se recicla.
Monomaterial
Envase compuesto por un único polímero, lo que simplifica su reciclado.

Preguntas frecuentes sobre el termoconformado

Prácticamente cualquier termoplástico disponible en lámina. En envase alimentario los más habituales son el PET y el PP, solos o combinados con capas de EVOH (barrera) y PE (sellado). En Valdés trabajamos PET, PET/PE, PET/EVOH/PE, PP y PP/EVOH/PP.

Depende del material: la lámina debe reblandecerse sin llegar a fundir. El PET amorfo se conforma a temperaturas sensiblemente inferiores a las del PP, que además tiene una ventana de proceso más estrecha. Por eso cada material requiere su propio ajuste de horno, molde y ciclo.

El molde suele ser más económico y rápido de fabricar, y el envase consume menos material. A cambio, la inyección ofrece más rigidez, geometrías más complejas y decoración IML. El coste final depende de la pieza y del volumen: lo mejor es comparar ambas opciones sobre tu caso concreto.

Sí, si es de polipropileno (PP o PP/EVOH/PP). El PET estándar no está pensado para calentar el producto en el envase.

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